EN EL CORAZÓN DE CUATITLÁN IZCALLI, SE ENCUENTRA UN PEQUEÑO HUMEDAL llamado el espejo de los lirios. CON EL PASAR DE LOS AÑOS, este se HA VUELTO EL HOGAR DE VARIAS ESPECIES, PRINCIPALMENTE DE AVES. ES SORPRENDENTE PENSAR QUE EN MEDIO DE UN ÁREA TAN URBANA COMO LO ES IZCALLI, se encuentre un área natural protegida donde PUEDeN ENCONTRARSE imágenes COMO ESTa.
UNA GARZA GRANDE (Ardea alba) Y UNA TORTUGA ACUÁTICA (Trachemys) deciden compartir una rama para un momento de descanso en medio de la laguna, que haciendo honor a su nombre nos regala un reflejo increíble.
