En un lugar muy alejado y al pie de la imponente montaña conocida como la mujer dormida se encuentra el enigmático templo del señor de alotepec, al que llegamos por el poder de nuestra fe
El poder de la fe


En un lugar muy alejado y al pie de la imponente montaña conocida como la mujer dormida se encuentra el enigmático templo del señor de alotepec, al que llegamos por el poder de nuestra fe