En el silencio de una hoja, la oruga se repliega, suspendida entre seda y sombra. Su colorido cuerpo parece latir con el ritmo lento de la metamorfosis, recordando la paciencia de la vida en su tránsito constante.
Metamorfosis latente


En el silencio de una hoja, la oruga se repliega, suspendida entre seda y sombra. Su colorido cuerpo parece latir con el ritmo lento de la metamorfosis, recordando la paciencia de la vida en su tránsito constante.